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La Soledad Acompañado

La Soledad Acompañado

Esta es una Circular extraordinaria del área de Prevención de Pérdidas de su Corporación Asesora, que trata sobre un tema sumamente difícil de tratar, y menos exhibir en una página web, Nosotros lo hacemos porque es parte de nuestro compromiso, Asesorarlo, alertarlo, informarlo “A tiempo y con la Verdad” y eso es lo que Hoy hacemos, y les pedimos disculpas anticipadas, si no hemos sido suficientemente “finos” para abordarlo. Hay verdades en la Vida que son crudas, esta es una.

Quizás a muchos de UDS. les ha pasado que han tenido una relación donde se compartieron muchas cosas en un tiempo muy corto e incluso puede haber pasado con nuestra pareja, que pudo haber estado a nuestro lado en los momentos más difíciles pero, a pesar de ello nos hemos sentido solos.

Este tema que hoy les toco, es de por sí, un tema álgido, muchas personas prefieren ignorar que es una realidad de la vida porque en algún momento, en el largo proceso de Vivirla, nos encontraremos, solos, veamos:

Hay tres tipos de soledad: 

  1. La primera, es por elección,
  2. La segunda por imposición y,
  3. La tercera, la peor de todas, es la que se siente aun estando acompañados.

Y entre las tres hay un abismo de diferencia.

La soledad impuesta o no elegida es un estado negativo y difícil que se caracteriza principalmente por una desagradable sensación de aislamiento en donde uno siente que algo hace falta.

La soledad elegida es un estado positivo y constructivo en donde estamos solos, pero no nos sentimos solos. Son momentos que utilizamos para reflexionar, crecer, hacer introspección de nuestro ser y disfrutar de nuestra propia compañía.

En ella damos rienda suelta al pensamiento y por lo general, también a nuestra creatividad. Es el estado perfecto para disfrutar de la tranquilidad, para Planificar, para cultivarnos y renovarnos. Una soledad sana, es mucho más que estar solo, es estar con uno mismo.

Y el otro tipo de soledad, la más triste y contradictoria, la de estar acompañados por otra persona (o varias personas), pero tener la sensación de sentirse solo y vacío, de no encajar en esa situación o en esa relación. El sentirse acompañado de la persona equivocada es bastante frustrante porque no permite disfrutar de una intimidad empatía que nos aporte seguridad.

Este tipo de soledad, nos inhibe de la confianza por lo que nos encerramos en nosotros mismos y nos tragamos todo nuestro sentir por muchas razones, una es el miedo a no ser comprendidos, la otra es el tratar de no hacer mayor daño que el que la soledad en que nos encontramos nos llevara a hacer, porque llegamos al mundo para ser felices y buscamos esa felicidad toda nuestra vida, y siendo todos los seres humanos egoístas en su búsqueda de la felicidad que todos anhelamos, haremos daño al descubrir que nos sentimos solos y mal acompañados, porque nos llegaremos a sentir insuficientes infelices.

En muchas ocasiones, es inevitable sentir ese tipo de soledad y que nos embargue un inmenso vacío, tan pesado que hasta se nos dificulta respirar. Sobre todo cuando la persona a la que tenemos a nuestro lado ya no resulta buena compañía. Cuando ya no se tiene nada de qué hablar, cuando da lo mismo si está cerca o se ha ido, cuando se dejan de celebrar las mismas cosas, cuando el silencio se convierte en un ruido ensordecedor y su compañía te suena a silencio.

Cuando se pierden los intereses en común y la convivencia, lo único que transmite es aburrimiento,…

Cuando se comienza a dudar de ese gran amor que un día se sintió, porque de él solo queda el silencio la ausencia de diálogo, ya de por sí; ensordecedor, y lo que queda a quien lo siente és: la resignación por una causa mayor, o la valentía no obstante las circunstancias y lo que este en juego, de salir de esa situación insana, que lo que lograra para ambos en corto, mediano y/o largo plazo, es enfermarlos, primero, emocionalmente y luego; físicamente. La única razón para soportar este tipo de soledad, es el hecho de haber llegado a ella en pareja por edad, con ella llegan las enfermedades, las oportunidades de cambio se esfuman, porque nadie quiere atar su vida a un Viejo o a una Vieja, enfermos, o peor aún pobres, en esa situación; no queda más que “Calársela “por lo que dure, y punto.

Es natural que en una relación pueda haber momentos malos, pero ellos no deben ni deberían ser la norma, mucho menos marcar la relación porque a lo único que lleva es a convertirla en dependiente, Destructiva y hasta tormentosa.

Y en ese punto, el amor ya no merece llamarse amor, porque los sentimientos de rabia, incomprensión y resentimiento no tienen cabida en él. El amor nos hace desear y disfrutar, es un vínculo que nos debe proporcionar seguridad y ayudar a ser feliz al a persona que amamos. El amor para ser amor necesita sumar lo positivo, en emociones agradables y que nos hagan disfrutar. Y de no ser así, no debemos

Llamarle amor, sino relaciones de sufrimiento.

Cuando se llega a este punto, es preferible y necesario aplicar el dicho tan popular como cierto que dice, que es mejor estar solo que mal acompañado. Porque el hecho de aceptar una compañía que Quebrante nuestro equilibrio y nuestra autoestima, que no nos brinde apoyo, que no nos ayude y no nos brinde eso que necesitamos, a la larga sólo genera una angustia mayor.

Tener a alguien a nuestro lado sólo para no estar solos, oculta muchos aspectos que la soledad pone en evidencia, como por ejemplo, nuestra baja autoestima, porque soportamos desplantes, humillaciones y agresiones emocionalesPorque no sentirte querido, apreciado y valorado, realmente es una humillación.

Hay personas que por más que amemos, nos hacen sentir infelices y su compañía se siente superficial. Y te das cuenta por sus actitudes egoístas limitantes. Son personas que no saben compartir, que no consideran a su pareja, mucho menos cuidan los detalles de un compromiso que debería motivarse todos los días y en los pequeños momentos. Son personas con poca inteligencia emocional que no saben amar y lo único que pueden ofrecer son vacíos, infelicidad y mucha, mucha soledad.

¿Es preferible estar mal acompañados para evitar estar solos? ¡NO, JAMÁS! El amor maduro no se da “porque sí”, se construye entredos personas afines y maduras que se conocen, se aceptan y se respetan como son, lo cual retroalimenta la comunicación y la ayuda mutua.

Una vez que comprendas que la situación no va a mejorar y la otra persona no hace nada por beneficiar la relación, reacciona y piensa en buscar una salida. Aléjate si hace falta porque mereces una vida mejor, una vida en común, una vida de amor… ¡No una vida en soledad!

Es normal que no tengas tiempo o incluso podemos estar muy centrados en nuestra pareja. El tiempo siempre será el mejor aliada para ayudarnos a ver con claridad y sobre todo darnos cuenta que a esa persona que decimos “amor” no nos hace feliz. Por ellos, te dejamos cinco consejos para comprender la soledad y vivir sola de manera feliz.

1. Comprender qué es soledad

Soledad es estar en paz consigo misma/o y tener la oportunidad de meditar sobre nuestras acciones y aspiraciones.

2. No buscar llenar vacíos

El amor de tu vida no te llenará lo que crees que te falta para ser una mujer/ un Hombre más completa/o.

3. Hacer conocer tus sentimientos y disconformidades

Conversa con tu pareja. Quizá te de todas tus respuestas.

4. Pasar tiempo haciendo cosas que te interesan

Sé tú misma/o ante todo. Si alguien te ama, te amará por ser simplemente tú.

5. Poner las cosas buenas y malas de tu relación en una balanza

Si sientes que la relación te atormenta porque no ves que sea un buen compañero/a que te llene de alegría, confianza y respeto, es mejor estar sola/o por más que te haya dado momentos buenos, si no te hace bien una relación o no te contribuye en nada estar con determinado chico/a, es mejor estar solas/los que mal acompañadas/dos.

Según el profesor Robert Lang de la Universidad de Nevada (Las Vegas), experto en dinámicas sociales, muchos de nosotros acabaremos viviendo solos en algún momento de nuestra vida, ya que cada día nos

Casamos más tarde, las tasas de divorcio aumentan y las personas viven más. La prosperidad también fomenta este estilo de vida, elegido en la mayoría de los casos voluntariamente por el lujo que representa.

Incluso hay estudios que aseguran que la soledad facilita el desarrollo de la empatía. Otra socióloga, Erin Cornwell, de la Universidad Cornell en Ithaca (Nueva York), ha determinado tras distintos análisis que es más probable que la gente mayor de 35 años que vive sola pase una velada entre amigos que no aquellos que viven en pareja. Esto también ocurre con las personas mayores que, aun viviendo solas, poseen una red social de amistades tan amplia o más que las personas de su misma edad que viven acompañadas.

Es la conclusión a la que llegó el estudio llevado a cabo por el sociólogo Benjamin Cornwell y que publicó en American Sociological Review.

La base de la creatividad y de la innovación

Las personas somos seres sociales, pero tras pasarnos los días rodeados de gente, de reunión en reunión, atentos a las redes sociales y al móvil, hiperactivos e hiperconectados, la soledad ofrece un espacio de Reposo sanador.

Una de las conclusiones más sorprendentes es que la soledad resulta básica para la creatividad, la innovación, la Planificación, y el buen liderazgo. Un estudio realizado en 1994 por Mihaly Csikszentmihalyi (el gran psicólogo de la felicidad) comprobó que los adolescentes que no soportan la soledad son incapaces de desarrollar el talento creativo.

Susan Cain, autora del libro Quiet: The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking, cuya conferencia en Ted Talks es una de las favoritas de Bill Gates, defiende a ultranza la riqueza creativa que surge de la soledad y reivindica, por el bien de todos, la práctica de la introversión. “Siempre me habían dicho que debía mostrarme más abierta”, aunque yo sentía que ser introvertida no era algo malo. Así que durante años fui a bares abarrotados, muchos introvertidos lo hacen, lo que representa una pérdida de creatividad y de liderazgo que nuestra sociedad no se puede permitir.

Tenemos la creencia de que toda creatividad y productividad proviene de un lugar extrañamente sociable. Sin embargo, la soledad es el ingrediente crucial de la Planificación Estratégica, la Innovación y la creatividad, indispensables para sobrevivir momentos de crisis como los que Hoy transitamos en muchas partes del mundo por diferentes motivos.

Darwin daba largas caminatas por el bosque y rechazaba enfáticamente invitaciones a fiestas. Steve Wozniak inventó la primera computadora Apple encerrado en su cubículo de Hewlett Packard, donde trabajaba entonces. La soledad importa. Para algunas personas, incluso, es el aire que respiran”.

Cain recuerda que cuando estamos rodeados de gente nos limitamos a seguir las creencias de los demás para no romper con la dinámica de grupo. La soledad, en cambio, significa abrirse al pensamiento propio y original. Denuncia que las sociedades occidentales han privilegiado más a la persona activa que a la contemplativa. Y nos ruega: “Detengan la locura del trabajo constante en equipo. Vayan al desierto para tener sus propias revelaciones”.

La conquista de la libertad

“Solo cuando estoy solo me siento completamente libre”. Me reencuentro conmigo mismo y eso me resulta agradable y reparador”. Es cierto que, por inercia, cuanto menos solo estás, más te cuesta estarlo. No obstante, en una sociedad que te obliga a estar enormemente pendiente del afuera, los espacios de soledad representan la única posibilidad de contactar otra vez con uno mismo. Es un movimiento de contracción necesario para recuperar el equilibrio”, Según muchos expertos en este tema, solo tolerando el aburrimiento y el vacío seremos capaces de desarrollar algo nuevo y de desintoxicarnos de un mundo lleno de estímulos y de sobrecarga informativa.

Byung-Chul Han tiene muy presente las palabras de Catón: “Nos olvidamos de que nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca está menos solo que cuando está consigo mismo”.

Conciencia de sí y auditoría interior

“Para mí la soledad representa la ocasión de revisar nuestra gestión, de proyectar el futuro y evaluar la calidad de los vínculos que hemos construido. Es un espacio para llevar a cabo una auditoría existencial e indagar qué es esencial para nosotros más allá de las exigencias del entorno social”, asegura el filósofo Francesc Torralba, autor de El arte de estar solo (Ed. Milenio) y director de la cátedra Ethos de la Universidad Ramon Llull.

En soledad dejamos ese espacio en blanco para escuchar sin interferencias lo que sentimos y necesitamos.

“La soledad nos da miedo porque con ella caen todas las máscaras. Estamos viviendo siempre de cara a la galería en busca de reconocimiento, pero raramente nos tomamos tiempo para mirar hacia dentro”, dice Torrealba.

Las 5 claves para disfrutar de la soledad

  1. Usted es su mejor compañía. La premisa básica es cambiar la creencia de que uno, acompañado, está Mejor.
  2. Una oportunidad para conocerse mejor y descubrir nuestro rico mundo interior.
  3. En lugar de torturarse, hay que aprovechar la soledad para leer, pintar o hacer deporte.
  4. Escribir un diario. Ayudará a expresar sentimientos y a contemplarse uno mismo con más conocimiento y cariño.
  5. Como indica el psicólogo Javier Urra, con la soledad recuperamos “el gusto por el silencio y por el Dominio del tiempo”.

Efectivamente, la soledad despierta temor porque suele asociarse al vacío y la tristeza, sobre todo cuando ha sido postergada largo tiempo por una actividad frenética y anestesiante. Por ello conviene enfrentarse a ese momento teniendo en cuenta que la tristeza es resultado simplemente del hecho de aflojarse después de tanta tensión y de haber hecho un enorme esfuerzo por aparentar fortaleza y aguantar la presión ante los que nos rodean. “No se puede olvidar que para ser realmente autónomo has de aprender a transitar la soledad. El amor no es lo contrario de la soledad sino la soledad compartida”

En nuestra sociedad, la inactividad que surge a menudo de la soledad, se teme y despierta la culpa. Nos han preparado para la acción y para realizar muchas cosas al mismo tiempo, pero es cuando estamos solos cuando podemos reflexionar sobre lo que hacemos y cómo lo hacemos.

El escritor Irvin Yalom, catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Stanford, confesaba que desde que tenía conciencia se había sentido “asustado por los espacios vacíos” de su Yo interior. “Y mi soledad no tiene nada que ver con la presencia o ausencia de otras personas. De hecho detesto a los que me privan de la soledad y, además, no me hacen compañía”.

Algo que, según Francesc Torralba, es muy frecuente: Aunque estemos rodeados de gente y de formas de comunicación existe un alto grado de aislamiento. “No hay peor sensación de soledad que aquella que se experimenta al estar; acompañado” y lamentablemente para ti que tienes que tomar una decisión, esa decisión, la tendrás que tomar, SOLOJCHB.

Por JCHB, Martes, 3 de Octubre de 2017